Detrás del Muro

Alguien dijo por ahí que “Seguir Soñando” es una revista incómoda para leer, por momentos emociona, nos invita a reflexionar, nos deja un sabor amargo y en otros pinta colores de alegría. Una clara muestra de ello es el trabajo que les traemos a continuación, y que esperamos sepan disfrutar la enorme producción de los chicos sobre un tema difícil para ellos, la privación de la libertad…

“Detrás del Muro” es una canción incluida en el CD Carcelaria que con el apoyo del programa de Contextos de Encierro del Ministerio de Educación de la Nación a cargo de la Lic. Isabel Ribet y la incansable labor del Profesor y amigo Alberto Florio, pudo ser realidad. Un CD hecho íntegramente por detenidos de varias unidades y artistas que colaboraron desinteresadamente. Ya en nuestra edición anterior trabajamos un tema del mismo: “Día de Libertad”, ahora elegimos”Detrás del Muro” una reflexión desde adentro, que inspiró un enorme trabajo reflexivo de parte de nuestros alumnos, y que a continuación les acercamos…

 La Canción: 

¿Cómo estará el mundo detrás del muro?

¿Cómo estará mi barrio y mi gente?

Mi universo es pequeño y mi mente con alas

me lleva volando caminos del tiempo

visitando amigos, amores perdidos

y agradeciendo a los que están a mi lado

Quisiera poder volar

estar a tu lado amor mío

y pedirte perdón.

Quisiera  poder volar

llegar a tu mundo

mirarme en tus ojos

y darte paz

Quisiera treparme a la cola de un cometa

recorrer el universo

hasta encontrar tu estrella

hoy tu tiempo es eterno y el mío es pequeño

serás paciente, esperando el reencuentro

Quisiera poder volar

estar un instante a tu hijo mío

y pedirte perdón

NAVEGANDO POR LAS LETRAS DE LA CANCIÓN

Reflexión…

 

“Yo le pediría perdón a mi mamá, y lo haría porque la amo mucho. Lo primero que haría si me fuera en libertad, sería irme a mi casa y comerme un asado con mi familia y escucharía mucha música. Abrazaría y les pediría perdón a mi mamá, a mi señora y a mis hermanos, por hacerlos vivir todo esto. Cuando miro por la ventana de mi celda, miro a la gente que pasa, a los autos, cuando es una linda noche miro las estrellas y eso me hace pensar en todos los lindos recuerdos que tengo” Esteban S.

En el taller de Comunicación Social, los jóvenes tomaron la letra de “Detrás del Muro” y comenzaron a trabajar. Sé metieron en cada letra, palabra y frase. Dicha labor la hicieron a través de un cuestionario simple que incluía preguntas relacionadas al barrio, a los amigos, al lugar donde hoy pasan su días cumpliendo una medida judicial, a quien agradecen por seguir estando, a lo que harían si hoy están afuera, a quién le pedirían perdón, a que pasa cuando llega la noche y miran por la ventana, como llevan el tiempo en el encierro y finalmente una opinión sobre la poesía. Lo que sigue es un resumen del trabajo.

DETRÁS DE LAS LETRAS

“Yo pienso que en mi barrio debe estar todo como antes, pero falto yo, y la gente debe estar contenta que estoy acá… Yo no tengo amigos, tengo conocidos pero nadie especial, sólo mi hermano que me está esperando y a él sí lo considero un amigo. Mi vida dentro de la celda es como mi casa, es mi mundo hoy, allí me entretengo siempre con algo, porque si no me aburro… y la verdad no estoy triste. Yo le agradezco a mi mamá porque es mi mamá y me quiere, pero más a mi señora que me tendría que haber dejado hace rato porque le hice muchas cosas que si fuera otra persona ya me hubiera dejado hace tiempo, pero está conmigo porque me quiere. Lo primero que haría es ir a mi casa con mi familia y después iría a ver a mi seres queridos y le pediría perdón a mi chica y le daría un buen abrazo. A veces miro al cielo y me pregunto: ¿cuánto más voy a aguantar…? veo la noche fría y entonces me agarra sueño. Yo al tiempo que paso acá no le paso ni cabida, cuando me doy cuenta ya es de noche y me acuesto no pasándole cabida a nadie, sólo a la gente buena que me rodea. El poema te hace conmover y me gustó un poco”.  Carlos L.

“Yo no imagino nada de mi barrio, porque no me interesa lo que pasa con la gente y con el barrio, lo único que me importa es mi familia porque ellos son los que están en las buenas y en las malas. Tampoco me quiero imaginar lo que pasa en el barrio porque me lleno de fantasías y voy a terminar consumido por imaginar ideas que no son ciertas. Te cuento que el amigo que yo tenía y era mi mejor amigo, hoy está muerto por causa de las balas… fue un día que yo estaba enfermo, estaba en mi casa y a eso de las ocho de la noche se escucharon tiros de acá y de allá. Él abrazó a dos niños muy chicos, uno de ellos era la hija de mi prima, pero no pudo llegar a sacarlos porque recibió un tiro en la espalda cuando estaba abrazado a los dos chicos. Cuando yo salí de mi casa lo llevaban al hospital, no tuvo perdón de Dios y en ese momento yo no podía ni moverme, no podía respirar porque me agitaba pero igual salí de mi casa y fui directamente a la casa del pibe y le tiroteé toda la casa. Hoy me doy cuenta que no sirvió de nada eso, porque lo único que quería yo era que él se recuperara, pero no hubo caso y desde ese momento yo no tengo amigos, aunque él siempre está en mi corazón junto a todos los recuerdos. Mi vida en la celda es como si estuviera viviendo en eterna agonía, porque no te queda nada en orden, los pensamientos dan vueltas y es como si me estuvieran poniendo un chaleco de fuerza al no poder luchar por mis derechos, con un régimen que te encierra lleno de bronca, impotencia y resentimiento. Yo por mi parte me pongo a leer libros o a hablar con los pibes y trato de hacer cosas de la escuela para no enloquecer. Mi opinión sobre la poesía es que me parece muy buena, y el trabajo que hicimos está muy bueno porque las preguntas que nos hicieron están muy interesantes y podes expresar tus pensamientos sobre las cosas que sentís y pensás, y además podes refrescar la memoria y escribir un poco”.    Jonathan R.

“Yo me imagino que el barrio está más tranquilo, que sigue estando la misma gente de siempre y que andan caminando todos en la calle, tranquilos… Yo tengo un amigo de la  infancia que se llama Maximiliano, es un pibe que anda en la calle y que paraba siempre en la esquina. No se droga, estudia y trabaja… me acuerdo que siempre me hablaba para mi bien y me decía que deje de robar, que tengo una re familia, que me quiere ver bien en la vida, y que no vale nada vivir una vida detrás de las rejas como estoy hoy en día. Mi celda siempre está igual, ordenada, limpia, con cuatro paredes sin salida y una puerta sin esperanzas que es muy difícil pasarla. Mi vida dentro de ella me la paso leyendo, escribiendo y manteniéndola limpia. Yo hoy en día le agradezco a mi madre, a mi abuela y a mi hermano porque siempre estuvieron conmigo acompañándome en las buenas y en las malas…  El día de mañana, cuando esté afuera seguro podré disfrutar de mi familia y podré cambiar mi vida para bien. Lo primero que haría al llegar a mi casa sería abrazar a mi madre, a mi abuela y a mi hermano, y tomar unos mates con ellos, charlar sobre todo lo que pasó con nosotros y sobre lo que nunca más va a volver a pasar, hablar sobre esos días malos para no volver a repetirlos. A veces cuando miro por la ventana de mi celda, eso me hace mal y me pongo triste porque el día pasa y yo no puedo hacer nada, y eso me pone triste porque no puedo estar en mi casa. El tiempo que paso encerrado es el mismo que pasa afuera, pero acá adentro se pasa tristemente porque no se puede estar afuera con la gente que uno quiere.  El poema está muy bueno y a mí me hizo reflexionar”.  Lucas P.                

“Yo pienso que mi barrio estará muy cambiado, mi familia me cuenta que está más arreglado, a los nudos los están pintando, les están arreglando las escaleras y están poniendo los ascensores y arreglando las columnas. Sí, recuerdo a mi amigo que hoy en día ya no está más, era un verdadero amigo, muy buena persona y nosotros parábamos juntos en la cochera de mi barrio. Me acuerdo que a veces los fines de semana nos poníamos a organizar unos partidos de fútbol entre los pibes del barrio y después nos poníamos a hacer una asado y a tomar unos fernet con coca… Mi celda es chiquita, fría y aburrida. Cuando estoy adentro me pongo a pensar en las cosas que me decía mi familia y veo que estoy dentro de una celda y que voy a pasar un tiempo, entonces para distraerme me pongo a jugar a las cartas, me baño como tres veces al día, a veces pinto dibujos que me hacen llegar los otros pibes o que le pido a las maestras que me traigan. Hoy en día le agradezco a mi familia que siempre me acompaña a todos lados, porque ellos son mis verdaderos amigos, mis verdaderos compañeros. Lo primero que haría al salir es ir a buscar un trabajo para poder salir adelante y poder así ayudar a mi familia a construir un vivienda digna. Además le quiero pedir perdón a mi familia por hacerlos pasar por todo esto”.  Gabriel A.

“Mi barrio está totalmente cambiado y los vecinos no sé que onda pero no me interesan. Me acuerdo de un gran amigo que tuve y que no lo veo hace 2 años y medio, él salió de estar preso hace poco y tengo muchas ganas de verlo. Mi celda es todo una porquería, y ahí adentro me la paso todo el día pensando. Yo le agradezco muchísimo a mi familia y a mi novia que me siguen hace tiempo y ya no sé cómo agradecerles. La verdad no sé que haría cuando salga, seguro que estaría mucho tiempo con mi familia y les pediría perdón a ellos por todo el mal que les hice pasar. Cuando miro por la ventana y veo la calle, a veces me pongo triste y pienso muchas cosas. El tiempo es re largo acá adentro, ya no lo soporto. Me gustó mucho las poesía y yo tengo una que es para una chica y dice así… “No hagas con el amor lo que un niño hace con un globo, que con jugar lo pierde y por perderlo llora…”.  José F.

 

“Yo me imagino que mi barrio debe estar con muchas familias nuevas, la gente y los vecinos cada vez debe estar más chismosos. Me acuerdo de Cheche, que es un amigo, un hermano, un compañero, y siempre está en las buenas y en las malas, cuando necesitás desahogarte él siempre está, es una muy buena persona. Mi celda es fría pero no muy apagada, porque trato de llevarme bien con ella para no volverme loco. Yo le agradezco a toda mi familia,  especialmente a mi viejo, porque él siempre está y lo hago porque se lo merece y cuando salga no lo voy dejar sólo devuelta. Si salgo hoy le pediría perdón a mi papá y también a mi mamá por haberles fallado de esta manera. Cuando miro por la ventana miro el cielo y pienso en mi abuela que está en una estrella que está ahí. El tiempo se me hace igual todos los días y trato de llevarlo de la mejor manera posible para que me pueda olvidar por unos segundos de que estoy encerrado. Yo opino que es un poco triste, porque son cosas que hoy en día yo mismo estoy viviendo”.  Daniel R.

 

“Te digo la verdad, no sé como estará mi barrio. Recuerdo a un amigo que tuve cuando era chico, con el que éramos como hermanos y estábamos todo el día juntos, recuerdo que nos íbamos para todos lados con mi familia y la de él, porque me querían mucho y mayormente yo era como uno más de su familia; pero ahora el pibe creció, hizo su vida y lamentablemente perdió a su familia y yo también porque la quería mucho. Después yo empecé también a hacer mi vida y nos distanciamos, pero hasta hace muy poco que nos comunicamos nuevamente por facebook y está todo bien. Mi celda es chica y por la noche se siente mucho frío. Durante el día se siente mucha soledad y mucha tristeza ahí adentro. Yo le agradezco a mi madre por estar siempre a mi lado, en las buenas y en las malas, y porque además es mi madre. Cuando salga en libertad el día de mañana, lo primero que haré es ir con mi familia y compartir  muchos momentos lindos con ellos, y además les pediré perdón por todo lo que les hice sufrir, en especial a mi madre. Cuando llega la noche y veo que está estrellado, me gusta mirar las estrellas y miro hacia el horizonte y pienso en mi familia, en si estarán bien, pienso en el futuro, en el día de mañana cuando recupere mi libertad. Para mí el tiempo que paso acá adentro es tiempo perdido, porque en todo este tiempo he perdido muchas cosas importantes de mi vida. Yo opino que la poesía está muy buena porque la persona que la escribió habla de cómo estará el mundo y el barrio detrás del muro, y por lo que noto de la poesía, el que la escribió está privado de su libertad también y habla de pedirle perdón a la mujer que ya no se encuentra en su vida”.   Nahuel A.

 

“Yo me imagino que en mi barrio debe estar todo como siempre, re aburrido. No, no recuerdo porque amigos no tengo. Este lugar es una porquería,  esta celda es una porquería y mi vida dentro de ella es aburrida. Yo le agradezco a mi mamá por todo lo que está haciendo desde afuera, porque es la que me está acompañando en los malos y buenos momentos de mi condena y de mi vida, y siempre me acompañaba afuera también. Si me fuera ahora iría a estar con mi mama, por todos los momentos que estuvo renegando por mi. Siempre pienso un poco en qué debe estar haciendo mi familia y espero que venga la comida rápido para irme a dormir. Acá el tiempo pasa volando. Yo te digo la verdad, la poesía no me gustó, pero lo que dice está un poco bueno”.   Miguel Ángel M.

 

“Yo creo que mi barrio debe estar muy cambiado, ya pasaron casi 7 meses que no estoy en mi casa y algunos de mis vecinos ya formaron familia, mis amigos tienen novias, cosa que cuando yo estaba afuera no las tenían, las casas de enfrente de mi casa ya están edificadas y también me enteré que por mi casa están por asfaltar. Sí me acuerdo de un íntimo amigo que tengo, cuando yo necesitaba algo él siempre estaba, nunca me falló, y vive a 5 cuadras de mi casa. Mi celda es muy cómoda, aparte estoy del lado de la calle, y mi día en ella comienza cuando me levanto, limpio, tiendo mi cama, abro la ventana para que cambie el aire y espero a que me llamen para salir a computación o para alguna de las tutorías del secundario. A los que siempre les agradezco porque están conmigo son a mis amigos, porque nunca me dejaron tirado. Si me iría a mi casa y llamaría a todos los que me siguen y les daría las gracias porque no me dejaron tirado. Lo primero que miro cuando miro por la ventana de mi celda, es el cielo y pienso en mi familia y me pregunto que estarán haciendo. El tiempo que estoy encerrado lo llevo bastante bien gracias a dios y lo voy a aprovechar estudiando. La poesía me parece muy buena porque tiene muchas cosas que yo me pregunto y sobre las que pienso siempre”.   Nahuel V.

 

“Yo pienso que en mi barrio debe estar todo igual, los vecinos todo bien y que seguro la gente sigue la misma rutina de siempre en el barrio. Recuerdo a un amigazo que tengo, es una persona muy buena y siempre estuvo cuando lo necesitaba para darme un consejo o un aliento, para seguir adelante y hoy que yo estoy pasando por un mal momento de mi vida y él sigue estando. Mi vida dentro de mi celda es un poco aburrida, trato de leer para matar un poco el tiempo, pero hay días que se hacen eternos. Yo le agradezco mucho a mi viejita porque hoy está al lado mío y lo hago porque me está demostrando que en verdad me quiere. Si yo pudiera salir hoy, lo primero que haría es compartir una comida con mi familia, y le pediría perdón a mi vieja y a mi viejo por lo que hice. Cuando llega la noche siempre miro por la ventana y veo la nada, y pienso mucho en Dios y le pido perdón por todo. El tiempo acá para mí es muy largo e interminable y trato de hacer varias cosas para no pensar tanto en mi realidad. La poesía para mí está buena, la letra está muy buena”.   Cristian A.

 

“Me imagino que el barrio debe estar igual, lo único que debe haber cambiado son las chicas, que deben estar cambiadas y más bonitas. Te cuento de un amigo que lo quiero mucho y que hace poco salió de se estar privado de su libertad y al salir no duró mucho en la calle y ahora está pasando por todo esto de vuelta. Yo me pongo en lugar de él y me pongo mal. Mi celda es como mi pieza, es a donde paso la mayoría del tiempo. Primero y principal agradezco a mi familia, les agradezco mucho por todo lo que hacen por mí, porque se haces un re viaje para venir a verme. Después agradezco a una chica que conocí y que me viene a ver. Yo a mi familia le pediría perdón  por haber hecho lo que hice y hoy le pido perdón por todo lo que les estoy haciendo sufrir. Cuando miro por la ventana de mi celda digo por dentro… “cuando me voy a ir a la calle a disfrutar de mi familia” y me pongo mal porque el tiempo pasa y yo sigo acá adentro y me pongo un poco triste, pero bueno dentro de todo estoy bien. El tiempo para mí hoy es muy triste, porque pasa el tiempo y sigo acá adentro, y aunque al encierro trato de no pasarle cabida e intento matar el tiempo haciendo cosas, igual es triste estar acá. La poesía me parece que está muy buena, me gustó”.  Carlos C.

 

“Yo creo que la gente de mi barrio sigue toda igual, trabajando. Amigos yo no tengo, lo único que tengo como amigos son a mi familia que me sigue a todas partes y en quien puedo confiar. Mi vida acá en el encierro es dura, en mi celda me siento amargado, siempre ando pensativo y a la vez me siento orgulloso porque yo sé que mi familia está bien afuera. Yo le agradezco a mi mamá porque me sigue a todos lados, y cuando salga de acá les voy a pedir perdón a toda mi familia por tantos meses que los hice sufrir, y por eso les pido perdón. Desde mi ventana miro las estrellas… siempre miro a la noche y me quedo mirando la oscuridad. El tiempo acá adentro pasa lento, el tiempo se hacen horas, los días se hacen meses, los meses se hacen años. Lo que pienso de la poesía es que realmente está muy buena, porque habla de algo que puede ser realidad”.  César C.

 

“Yo me imagino que la gente de mi barrio y mis vecinos siempre andan igual, imagino que todo sigue igual, como si el tiempo que no estoy no pasara. La verdad que me acuerdo, no de un amigo, de un conocido… se llama Titi y lo queme acuerdo de él es que siempre nos juntábamos para tomar algo frío y para hablar de la vida. Mi celda es un lugar chico, donde paso la mayor parte del día, ahí adentro tengo una ventana que da al campo. Yo le agradezco a mi mamá porque siempre está al lado mío, en cualquier circunstancia. Si tengo la posibilidad de salir hoy, lo primero que haría es ir a la casa de mi mamá y decirle que me perdone por todo lo que hice. Cuando llega la noche, siempre miro por la ventana, veo las estrellas y pienso en mi familia. El tiempo que estoy acá, lo paso hablando con los pibes para que se pase más rápido. La poesía me pareció muy buena, porque habla de lo que pasa del otro lado del muro”.  Braian S.

 

“Mi barrio está muy complicado, cambiaron muchas cosas, los chicos deben estar muy grandes y la gente debe estar más grande aún. Sé que hicieron casitas del gobierno, pero mucho más no te puedo contar porque hace un tiempo que no estoy en mi barrio. Lo que sé me lo cuanta mi familia cuando viene de visita. Del amigo que me acuerdo ahora es de “Mimo”, que ahora se encuentra fallecido. Se mató porque la mujer mató a su único hijo y aunque no esté más acá con nosotros, él sigue siendo mi amigo. Yo lo recuerdo por lo que era y por lo que fue en mi vida, y se fue porque Dios quiso a su angelito al lado. Mi celda es muy chica, sólo entra el dolor, la soledad y el llanto. Tengo mi cama y cosas de limpieza e higiene, mis cartas y otras cosas más. Cuando estoy allí me siento muy triste y me hace pensar en el afuera, pero aún así no me derrota, porque siempre pienso en mi nena, en mi familia y eso me levanta mucho el ánimo. Yo le agradezco a mi familia porque es la que estaba siempre en todos lados conmigo, en los momentos difíciles que a uno le toca vivir; y también a mi mujer, porque siempre estuvo a mi lado. Lo hago porque los amo y sé que se les voy a demostrar que soy otra persona cuando salga. Cuando lo haga, me voy a ir a la casa que mi papá y mi suegro nos compraron para mi familia, voy a ir directo a mi casa y abrazar a mi señora y a mi nena y no voy a soltarlos jamás, porque todos somos personas y cometemos errores”.   Jonathan B.

 

“A mi barrio me lo imagino… que a esta hora los vecinos algunos deben estar bailando en la vereda y algunos otros deben estar yendo al supermercado a comprar las cosas para el mediodía. Me lo imagino tranquilo al barrio, como siempre, con los pibes y pibas yendo de acá para allá. Yo del único amigo que me acuerdo es de mi compañero “Rubén”, lo conozco desde los 13 años. Vive con la hermana y con os sobrinos, tiene 21 años y conmigo siempre se portó bien, por eso es mi compañero y mi mejor amigo. Mi celda hoy en día es mi casa, porque hace 1 año y dos meses que estoy viviendo en ella. La vida adentro de una celda no es linda, por todos los recuerdos que vienen a uno cuando estás encerrado y por todas las cosas que querés hacer y no podés. En mi caso, yo tengo a mi familia que me sigue a todos lados y eso me ayuda mucho con el día a día, por eso es a ellos a los únicos que quiero agradecer. Si me llegara la libertad ahora mismo, lo primero que haría sería ir a mi casa y darle un fuerte abrazo a mis hermanitos, por todo lo que tuvieron que pasar este año y meses conmigo privado de mi libertad. Cuando llega la noche y miro por la ventana veo a las familias que pasan felices por estar todos juntos, supongo yo. Y en lo único que pienso en ese momento, es en el día en el que yo esté así con mi familia, juntos y felices. Hoy por hoy, el tiempo lo puedo manejar, mas allá de la angustia que siento cuando miro la foto de mi mamá, aún así trato de pasarlo leyendo algún libro o dibujando. La poesía me gustó mucho porque e ella hay palabras que yo las estoy viviendo hoy acá preso”.   Maximiliano V.

 

“Mi barrio me lo imagino cambiado, muy cambiado, porque hay más gente viviendo en el barrio, con casas nuevas y me imagino a mis vecinos todos juntos… lo sé porque yo me comunico con ellos. Recuerdo a mi mejor amigo, él está privado de su libertad igual que yo, pero está en una unidad penitenciaria, la de Marcos Paz en Capital Federal. Me acuerdo de él porque me manda saludos por medio de mi familia y lo conozco desde muy chico, nos criamos juntos. Mi celda está cheta, pero le falta algo de pintura al baño. Yo le pediría perdón a mi mamá, y lo haría porque la amo mucho. Lo primero que haría si me fuera en libertad, sería irme a mi casa y comerme un asado con mi familia y escucharía mucha música. Abrazaría y les pediría perdón a mi mamá, a mi señora y a mis hermanos, por hacerlos vivir todo esto. Cuando miro por la ventana de mi celda, miro a la gente que pasa, a los autos, cuando es una linda noche miro las estrellas y eso me hace pensar en todos los lindos recuerdos que tengo. El tiempo acá adentro lo paso tranquilo y esperando la libertad, con mucha paciencia. La poesí está muy buena porque te hace pensar en muchas cosas…”   Esteban S.

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