Los presos de Maryland aprenden labores para vivir ayudando a caballos de carrera retirados. La Second Chances Farm (Granja de las segundas oportunidades) ha graduado a 10.

Md. inmates learn life skills by helping retired racehorses.Second Chances Farm has graduated 10/Los presos de Maryland aprenden labores para vivir ayudando a caballos de carrera retirados. La Second Chances Farm (Granja de las segundas oportunidades) ha graduado a 10.

The Second Chances Farm in Sykesville gives inmates a chance to learn life and job skills by caring for retired racehorses. (Kim Hairston/Baltimore Sun)/La Second Chances Farm en Sykesville brinda a los presos una oportunidad para aprender sobre la vida y habilidades para el trabajo al atender a caballos de carrera retirados.

By /PorJeremy Bauer-Wolf, The Baltimore Sun

8:17 p.m. EDT, October /Octubre 5, 2012

Edward Rybolt considers himself lucky to have received another chance. A heroin habit nearly destroyed his life, damaging his relationships with his family and driving him to a bank robbery attempt that netted him a 10-year prison sentence./Edward Rybolt se considera con suerte por haber conseguido otra oportunidad. Un hábito por la heroína casi destruyo su vida, dañando su relación con su familia y llevándolo a un intento de asalto a un banco que significo una sentencia de 10 años en la cárcel.

Paroled after serving three years, sober and gainfully employed, Rybolt credits an unusual corrections program that allows inmates to spend their days caring for retired racehorses.It’s an opportunity that he says helped build the compassion and patience he’d need to re-enter society./Con libertad condicional luego de cumplir tres años, sobrio y ventajosamente empleado, Rybolt da crédito a un programa correccional inusual que permite a los presos pasar sus días cuidando a caballos de carrera retirados.

Rybolt, the first graduate of the Second Chances Farm program, said Friday that he used his interactions with the horses to change his outlook on people./Rybolt, el primer graduado en el programa Second Chances Farm, dijo el viernes que utilizo sus interacciones con los caballos para cambiar su punto de vista sobre la gente.

“At first when I tried to lead the horse, I would pull and pull, but it never went anywhere,” he said. “But you can’t move a 1,000-pound animal. I had to change my tactics, be gentle.”/“Al principio cuando intentaba llevar un caballo, tiraba y tiraba pero nunca iba a ningun lado,” dijo. “Pero uno no puede mover a un animal de 1.000 liras. Tuve que cambiar mis tácticas, ser gentil.”

The farm, a rehabilitation center tucked away in a rural nook of Sykesville, was created from a partnership with the Department of Public Safety and Correctional Services and the Thoroughbred Retirement Foundation, which cares for racehorses that might otherwise be sent to a slaughterhouse./La granja, un centro de rehabilitación apretada en un rincón rural de Sykesville, fue creada a partir de una asociación con el Departamento de Seguridad publica y los servicios correccionales y la Fundación para el retiro de pura sangre, que se ocupa de los caballos de carrera que de otra manera serian enviados al matadero.

Inmates from the correctional facility travel to the farm and work every day for seven hours with the six horses, said Conni Swenson, program coordinator for Second Chances Farm./Los presos del correccional viajan a la granja y trabajan cada día durante siete horas con los seis caballos, dijo Conni Swenson, coordinadora del programa para Second Chances Farm.

The 60-acre facility was renovated entirely by the inmates, Swenson said, including fencing, the barn and stable areas, the pastures and the stables./El lugar de 60 acres fue renovado completamente por los presos, dijo Swenson, incluyendo el cercado, las zonas del granero y el establo, las pasturas y los establos.

Senson teaches the inmates the Elite Groomsmen program, an intensive curriculum used nationally in schools and in professional tracks. Participants learn veterinary tactics, how to groom and maintain the horses and the nuances of a horse’s anatomy, such as hoof health./Swenson enseña a los presos el programa Elite Groomsmen, un curriculum intensivo utilizado nacionalmente en escuelas y pistas profesionales. Los participantes aprenden tácticas veterinarias, como acicalar y mantener a los caballos y las pequeñeces de la anatomía del caballo, como ser la salud de los cascos.

But the most important skill the inmates learn is patience, Swenson said./Pero la habilidad que los presos aprenden es paciencia, dijo Swenson.

“When they come down here, they’ve been incarcerated and they have a tough exterior, and to work successfully with horses you have to open yourself,” she said./ “Cuando ellos vienen, ellos han estado encarcelados y tienen un exterior duro y para trabajar exitosamente con caballos uno se tiene que abrir,” dijo ella.

Upon his release, Rybolt said, he reopened the power-washing and landscaping business that he lost because of his drug problem. He didn’t believe he could restart his entire life’s work, but the work at the farm inspired him to try./Al momento de su soltura, Rybolt dijo, reabrió su negocio de limpieza con chorro de agua y jardineria que perdió por causa de su problema de droga. No creía que podría reiniciar su trabajo de toda la vida, pero el trabajo en la granja lo inspiró para intentarlo.

Now Rybolt said he focuses on hiring workers he feels deserves a second chance, including those with a criminal record. He also assists at a halfway house where he met his wife, Jamie./Ahora Rybolt dijo que se enfoca en contratar trabajadores que siente se merecen una segunda oportunidad, incluyendo a aquellos con antecedentes. También asiste a una casa a medio andar donde encontró a su esposa, Jamie.

“People don’t want someone who is book-smart — they want who’s been there,” he said. “I can help turn someone’s life around, and I owe 80 percent of that to this program. The other part is me. I wanted to change.”/ “People no quiere a nadie que sea inteligente – quieren a quien ha estado alli,” dijo. “Puedo ayudar a dar vuelta la vida de alguien y le debo 80 por ciento de ello a este programa. La potra parte soy yo. Deseaba cambiar.”

Maryland Secretary of Public Safety and Correctional Services Gary Maynard, who developed the idea for the program, said every inmate deserves that second chance.

“We have an obligation to change behavior so when they leave they have better skills and control of their emotions and have better relationships,” he said. “This is one means to do that.”/El Secretario de seguridad pública y servicios correccionales de Maryland, Gary Maynard, quien desarrolló la idea para el programa, dijo que cada preso se merece esa segunda oportunidad. “Tenemos una obligación para cambiar la conducta para que cuando salgan tengan mejores habilidades y control de sus emociones y mejores relaciones,” dijo. “Este es uno de ellos que quiere hacer eso.”

 

Though the property is owned by the state, the department only pays for the electricity bill and inmate wages. The Thoroughbred Retirement Foundation foots other costs, such as materials and veterinary services, which the inmates sometimes perform./Si bien la propiedad es del estado, el departamento únicamente abona los gastos de electricidad y la remuneración de los presos. La Throughbred Retirement Foundation se hace cargo de otros costos, tales como materiales y servicios veterinarios, que a veces son realizados por los presos.

 

An inmate in the program, Anthony Shelton, said he checks the horses every morning when he arrives at the farm at 6:30 a.m. He said he has learned to treat multiple illnesses and injuries, including “scratches,” a fungus similar to warts that grows near the hooves./Un preso en el programa, Anthony Shelton, dijo que verifica a los caballos cada mañana cuando llega a la granja a las 6:30 a.m. Dijo que aprendió a tratar enfermedades y lesiones múltiples, incluyendo “rascadas,” un hongo similar a verrugas cerca de los cascos.

 

Shelton said at first he was intimidated to treat the hind legs, because a horse’s kick can be fatal, but as time went on, he worked up the courage./Shelton dijo al principio que fue intimidado para tratar las patas posteriores debido a que la patada del caballo puede ser fatal, pero a medida que el tiempo pasa, trabajo el coraje.

 

“I enjoy coming here so much,” he said. “It’s a release of pressure, and it’s freedom.”/“Disfruto muchísimo ver aquí,” dijo. “Es una liberación de la presión, y es libertad.”

 

In 2010, The state corrections department donated funds and inmate labor to a similar horse-rescue nonprofit, Days End. The decision sparked an outcry from nearby Howard County residents, who said they were not informed of the inmates’ presence, and the initiative was discontinued./En 2010, el departamento de correccionales del estado donó fondos y el trabajo de los presos a una ong de rescate de caballos similar, Days End. La decisión dio pie a la queja de los vecinos residentes de Howard County, quien dijo que no fueron informados sobre la presencia de los presos y la iniciativa fue discontinuada.

 

Mark Vernarelli, an agency spokesman, said Second Chances Farm is radically different, and existed before the Days End program./Mark Vernarelli, un portavoz de la agencia, dijo que Second Chances Farm es totalmente diferente y existía antes del programa Days End.

 

Community members are invited to visit the farm during work hours, 6:30 a.m. until 3:30 p.m., and commonly come to admire the horses, Swenson said. A correctional officer is on site during that time to monitor the inmates and eliminate flight risk, though Swenson said this is not necessary./Los miembros de la comunidad están invitados a visitar la granja durante el horario laboral, 6:30 a.m hasta 3:30 p.m, y comúnmente vienen a admirar a los caballos, dijo Swenson. Un funcionario correccional esta en el lugar durante dicho lapso para supervisar a los presos y eliminar el riesgo de pelea, si bien Swenson dijo que no es necesario.

 

“These guys are about to get out, and they’ve worked so hard,” she said. “They wouldn’t ruin that for themselves.”/ “Estos muchachos están por salir, y trabajaron tan duro,” dice. “No arruinarían eso”

 

None of the 10 graduates of the program has reoffended, Swenson said./Ninguno de los 10 del programa ha reofendido, dijo Swenson.

 

“It’s a second chance for both the men and the horses, who would otherwise be slaughtered,” she said./ “Es una segunda oportunidad tanto para los hombres y los caballos, que de otra manera serian carneados,” dijo.

http://www.baltimoresun.com/news/maryland/bs-md-inmate-horse-farm-20121005,0,6697365.story

Traducción realizada por María Cristina Alvite; bibliotecaria Unidad 6 Rawson. Proyecto Bibliotecas Abiertas.

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