ENTREVISTA AL VICEDIRECTOR DEL ALMAFUERTE MARTIN MOLLO

Compartimos con todos los suscriptores de nuestra publicación una entrevista realizada al vicedirector del Centro Cerrado Almafuerte  por estudiantes de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, que están llevando a cabo una experiencia socio educativa dentro de dicha institución.

Agradecemos a Marcelo Arizaga por esta comunicación.

 

Entrevista al Vicedirector Martín Mollo
¿Cuál es el objetivo de la institución?

El objetivo a veces depende de a quién se lo preguntes. El objetivo de las instituciones de privación de libertad para mí es diseñar un dispositivo que cumpla con una perspectiva de derechos para que un chico cumpla una medida judicial de privación de libertad. Ese es el primer objetivo que es cumplir una medida judicial en un ámbito adecuado. Después de eso se pueden derivar un montón de acciones y  cuestiones operativas, lo que en un diseño normal de un proyecto serían los objetivos secundarios, que tienen que ver con las actividades que se realizan, la cultura que impera en el lugar, el tipo de personal que trabaja en el lugar; pero en sí cuando yo pienso en la institución de privación de la libertad no pienso en los objetivos tradicionales que la sociedad asigna, que tengan que ver con la rehabilitación social. Esa lógica casi fabril donde el objetivo de la institución es que por una puerta le ponen por un lado un chico que delinquió y por el otro tengo que sacar uno que no va a volver a robar. Me parece que es asignarle a la institución un objetivo incumplible, entonces yo creo que las instituciones se deben adaptar a un objetivo que tiene que ver más con cumplir los estándares de derechos humanos que con todo lo demás que puede venir o no, digamos como una acción propia de una institución pero no como el objetivo de la institución. Todo lo que normalmente se entiende como reinserción social me parece que son cuestiones que se derivan de las acciones de las instituciones y de las propias posibilidades de un chico pero no debe constituirse en el objetivo de la institución porque eso lleva a que la institución sea un fracaso como es considerado socialmente. La cárcel y los institutos de menores con esos objetivos son un fracaso. Las acciones de reinserción social en realidad no se cumplen, no pueden depender únicamente de una institución de privación de la libertad tampoco y los índices de reincidencia no marcan que esa institución sea exitosa en ese sentido

¿Cuáles son las actividades que pueden llegar a hacer para fomentar la inserción de los chicos?

La primera actividad que debe cumplir un adolescente es la escuela, la educación formal para nosotros es de hecho la única actividad obligatoria del instituto y es la principal que debe cumplir el adolescente.

Después hay toda una serie de acciones que tienen que ver con lo que sería la capacitación técnica o el aprendizaje de oficios que formalmente existen en todas las instituciones, distintos oficios como carpintería, herrería, panadería, repostería, y después hay un grupo de actividades que tiene que ver con lo que serían las construcciones simbólico-culturales que tienen que ver con otros sentidos de lo que se entiende con lo que le tiene que brindar una institución de privación de la libertad a un adolescente, que a veces son acciones simples, esporádicas, que tienen que ver con la realización de un evento, y hay otras que tienen que ver con la acción comunitaria dentro del instituto, el uso que se les da a los espacios de ocio, de qué forma circulan ciertos bienes culturales dentro del instituto, el cine, los libros. Todo eso forma una serie de otras actividades que normalmente son de poco visibilidad que tienen que ver con incorporar cuestiones que hacen a la cultura social dominante a la cultura que compone a un adolescente privado de la libertad. O sea, creo que una cuestión donde las instituciones para chicos tienen que trabajar fuertemente es en eso. Primero comprender la cultura adolescente-juvenil  y después incorporar esa cultura como parte de la cultura de todos. Creo que un error de las instituciones es siempre poner la cultura juvenil de los jóvenes infractores en el margen de la cultura. Como que es algo ajeno que debe ser dejado de lado por quien la aporta. Esas acciones van en ese sentido. De hecho, que participen un grupo como ustedes en las actividades del instituto tienen que ver con eso. Con que los chicos incorporen cuestiones de la cultura universitaria, que entiendan por que un grupo de estudiantes universitarios viene a trabajar a una institución como esta, de que hay otras formas de amoldar la cultura juvenil a la cultura dominante y que haya un espacio de intercambio entre esos ámbitos que a veces son vistos como en una posición extraña. Tal vez no extraña pero visto como que viene alguien de afuera a observar un grupo de adentro. Esos serían como los tres grupos grandes de actividades: la escuela formal, la capacitación técnica y lo que sería la cultura, las actividades culturales

¿Y la escuela como algo obligatorio que tienen que hacer todos los institutos o también como que quieren fomentar un poco más la educación desde otro lado?

Tratamos que no. Que la escuela tenga la misma calidad de la escuela de afuera, que tenga la misma curricula, que los docentes sean vistos como docentes de una escuela, de hecho la modificación del espacio de escuela es parte de eso también. Hasta hace unos meses las aulas estas tenían bancos de cemento, todo lo que tenía que ver con la escuela era similar al paisaje carcelario del resto del instituto. Se trata de que la escuela, si bien esta dentro del instituto y es un problema, uno recomendaría que el espacio físico de la escuela este afuera, que sea claro que el chico sale de un ámbito para entrar a otro. Porque el ámbito escolar para los adolescentes es un ámbito propio donde desarrolla parte importante de su vida social, desarrolla sus lazos, su cultura, sus inicios en determinadas actividades propias de los adolescentes.

En una escuela típica de un espacio carcelario no hay un corte entre salir del pabellón y entrar a la escuela entonces darle un espacio propio a la escuela, que es algo muy incipiente en este instituto. Es una tarea que también hace al desarrollo educativo, es decir que el aula sea identificada como un aula, que las autoridades de la escuela sean propias de la escuela y hasta que tenga su propia disciplina complementaria de los mecanismos disciplinarios de la institución.

Después de lo que se trata es de que el docente de grado o de la escuela secundaria, si bien pertenece a todo ese mundo que está muy difundido, el mundo de la educación en contexto de encierro, que  trabaje con un chico igual que trabaja con un chico de afuera, que la educación no sea de menor rango porque el chico que la recibe esta preso.

Es interesante, para vos, integrar un programa respecto de la reinserción laboral, más allá de los talleres que hay?

Si, de hecho se fomenta que los chicos sean incorporados a los programas del ministerio de desarrollo social de la nación. Hay chicos que han formado parte del programa de cooperativas, programa más y mejor trabajo. Hay un taller acá que se llama Taller de orientación laboral que está exclusivamente  destinado a que los chicos aprendan desde la importancia del trabajo hasta como es la forma de buscar un trabajo, cómo pueden uno vender lo que ha aprendido. Sí, me parece importante.

¿Qué actores que forman parte de la institución?

La instituciones cerradas tienen en general la estructura carcelaria: jerarquizada, piramidal, en muchos casos autoritaria, que a veces está reflejada sólo en los nombres pero también a veces en el funcionamiento. El director, el coordinador, el jefe de guardia, bueno, en esta institución llega hasta ahí, pero en otras está el jefe de módulo, el jefe de disciplina, etc. Acá hay yo diría en lo que hace en la competencia del abordaje directo de los chicos, tres grandes áreas que son el área directiva, el de los asistentes de minoridad y el área del equipo técnico. Está el área docente, pero ellos en muchos aspectos se manejan como  un área incorporada a la vida cotidiana institucional y en otros aspectos se manejan como un área independiente de la institución y en ambos casos me parece que está bien que sea así.

Esas son las áreas fundamentales. Después esta el área de servicios, administrativos, de la administración contable, del economato, todas esas áreas que si bien son importantes tienen poca incidencia.

¿El equipo técnico por quien está compuesto?

Tradicionalmente está formado por psicólogos y trabajadores sociales. Formalmente siempre se dice que el abogado, los médicos, los enfermeros forman parte de equipo técnico pero cuando uno en cualquier instituto dice el equipo técnico se refiere a los psicólogos y a los trabajadores sociales. En general en la justicia es igual, los cuerpos técnicos auxiliares son el psicólogo, trabajador social; en la justicia por ahí se incorpora un poco más el médico pero en general si firman un informe juntos lo firman el trabajador social y el psicólogo, nunca el médico que se encarga sólo de los exámenes físicos. En los institutos es igual, cuando un tribunal pide un informe del equipo técnico se sobreentiende que le está pidiendo un informe al psicólogo y al trabajador social.

¿Sólo hacen informes o trabajan con chicos?

Hay un trabajo rutinario con los chicos que se ve reflejado en el informe. No hacen tarea de perito, trabajan rutinariamente con cada uno de los chicos. Cada uno tiene asignado un psicólogo y un trabajador social. Se manejan por entrevistas o participación en los espacios grupales de los chicos. Depende mucho, en los psicólogos, de la orientación clínica que tengan. Ha habido distintas experiencias en los institutos de psicólogos que han venido a hacer psicoanálisis  y hay otros profesionales que han sido un poco más realistas respecto a cuál es la demanda. En general hay mucha resistencia a ampliar las posibilidades de ampliar la inserción laboral en los institutos y de desarrollo profesional que provengan de otras disciplinas. Por ejemplo en la secretaria de niñez trabajan antropólogos pero nunca son incorporados a los equipos técnicos, o comunicadores sociales pero nunca son incorporados. A nadie se le ocurriría que un profesional de esa rama va a firmar un informe, cuando podría tranquilamente firmar un informe, respecto a determinada cuestión de un chico en relación a su disciplina. Sin embargo los trabajos etnográficos, para mí, son mucho más valiosos que todo lo escrito por la psicología respecto del desarrollo en los institutos de privación de libertad

¿Quien lo presentó los Habeas Corpus?

Acá se presento un Habeas Corpus en el 2008 y después se presentó otro el año pasado, en noviembre.

El del 2008 la Defensoría General de La Plata y la de este año fue un defensor penal juvenil de La Plata.

¿Qué cambios que se proponen la institución?

Los cambios no se dan a raíz de un habeas corpus sino que el habeas corpus toma algo de la propia demanda institucional que a veces no es sólo de los chicos respecto a un límite que tiene el instituto. Los cambios se produjeron en la organización de las actividades escolares. Hay una práctica de que los chicos se dividen según los pabellones, porque en todas las instituciones hay, aparte de las normas que están escritas, un montón de normas que en general son las que rigen el movimiento cotidiano de la institución que son las que no están escritas; así que si bien ni acá ni en ningún instituto hay una norma que diga, ahora,  que los chicos del pabellón izquierdo no puedan comunicarse con los del pabellón derecho, en la práctica durante muchos años se trataba de que los pibes de diferentes pabellones no se comuniquen entre sí. Durante muchos años estuvo escrita esa norma acá. Entonces para ir a la escuela iban por un lado los del pabellón derecho y por el otro los del izquierdo, lo cual limitaba las posibilidades de relación y la de tener horarios adecuados para que vayan a la escuela o los turnos eran que una día iba un pabellón y los otros en otro lo cual significaba que no todos los chicos fueran a la escuela todos los días. Entonces un cambio que se hizo este año es que los chicos concurran a la escuela según el grado al que van sin importar el sector. Funciona a la mañana la escuela primaria y todos los chicos van a la escuela primaria. Hay un aula de primer ciclo, un aula de segundo ciclo y una de tercer ciclo; y van a esas aulas según el grado al cual les toque ir. Si hay alguna dificultad convivencial se trabajará esa cuestión pero eso no es un límite para separar por sector. La secundaria en general desde que se creó siempre funcionó así: fueron según el año sin importar el pabellón. Esto fue así desde que se creó la secundaria, el primario siempre fue más reacio.

¿Cuándo se creó?

En el año 2007. Si bien se respetaba que se trabajaba con números más chicos de chicos cuando se creó la secundaria había 11 chicos en la secundaria. Había dos primeros años uno de 6 chicos y uno de 5. Iban chicos de los dos pabellones en una de las aulas y ahora funciona un cuarto año, un quinto y un sexto año que van según el aula que le toque. Eso es un cambio importante que retoma un cambio que se había hecho en el año2008, cuando ya se había implementado que los chicos vayan de esa forma a la escuela; después se volvió para atrás y concurrían según el pabellón

¿Más allá de la escuela los chicos comparten otros espacios?

Sí, las actividades deportivas también comparten. Los talleres también. Van los que quieren sin importar el pabellón.

La única actividad normal que hacen según el pabellón son las horas de recreación en el pabellón. Después hay una integración diaria de chicos de diferentes sectores. Después también está la cuestión de que en la discusión institucional hay un sector que representan algunos asistentes de minoridad que dicen que hay que separar las actividades de los pabellones; aun hoy lo siguen manteniendo.

¿Con qué fundamentos?

Con el fundamento de que de esa forma se solucionan las disputas convivenciales entre los chicos. Lo más conservadores siguen repitiendo el tema de que si los chicos van a organizar un motín se comunican para organizan un motín asi que si puede haber un pabellón amotinado va a haber dos pabellones amotinados. Discurso que se repite acá hace 15 años, y que ocurrió una sola vez. Hay veces que la respuesta es casi por reflejo. De estas cuestiones de las normas no escritas hay un montón de normas que fueron cayendo con el tiempo; yo, cuando ingrese a trabajar acá, me pregunté porque los chicos caminan con las manos atrás o la cabeza mirando al piso y la respuesta era una reflejo: porque si llevan las manos adelante te va a pegar una trompada, porque si levanta la cabeza te va a pegar. Y eso se repetía. Se les sacaba el colchón durante el día para que no duerma cuando está en la celda y se repetía eso como una letanía. No tiene más fundamento que eso, que la arbitrariedad. Hay un sector de asistentes que siguen defendiendo el tema de que los pabellones tienen que estar separados en las actividades y también se fue asimilando una cuestión que daba cuenta de cuánto más la institución separa los pabellones mas rivalidad se crea entre esas pertenencias. Se crea esto de que si perteneces al pabellón izquierdo tenés determinadas características y en el pabellón derecho tenés otras, y eso se piensa que es así también por parte de la gente de afuera del instituto. De hecho ahora hay un juez en el instituto que acaba de preguntar si el pabellón izquierdo sigue siendo el mas quilombero cuando en realidad eso responde a que cuando se separaban los quilomberos iban al izquierdo y los más grandes o de mejor conducta van al derecho. Se crea artificialmente esa división desde los grandes.

¿El único separado por conducta es el central?

Sí. Tampoco es únicamente por el tema de la conducta. Es por la conducta en relación con las cuestiones convivenciales, de respeto entre los chicos, de saber que no va a haber hostigamiento entre ellos o que no se van a robar o que no va a haber chicos sometidos. La conducta en relación a esa disposición convivencial.

Es cotidiano trabajar sobre el respeto al otro, a su condición social, su condición delictiva, a su familia, a sus pertenencias y dependen los periodos. En la actualidad en un sector en particular hay una cuestión cotidiana respecto a tener que intervenir en cuestiones de ese tipo porque a veces se juntan un grupo de chicos potenciados en esa actitud frente a otros y hay veces que no. Es una cuestión casi inherente a la condición adolescente el tema de hostigamiento, de violencia respecto al diferente o al más débil pero acá está acentuada además porque es esa condición adolescente en un marco carcelario. Empiezan a jugarse otros códigos de violencia, otra cuestión en relación al status que tiene que ver ya no con eso adolescente sino con el tema de la cárcel. Si bien en los adoles centes es tomado como una cuestión de juego, de sentirse como que son más grandes por el hecho de decir “yo manejo el pabellón”, no obstante eso que se lo reconoce como un juego a veces tienen poco sustento. Algunas prácticas carcelarias de los chicos cuando uno las indaga con ellos tienen poco sustento. La defienden como algo así que los posiciona pero no que forme parte de su cultura. No obstante hay algunos chicos que esa situación les es muy difícil de sobrellevar. Hay chicos que vine acá con una trayectoria institucional importante, han pasado por varios institutos, hacen 2 o 3 años que están detenidos y hay chicos que a su primera medida judicial la cumplen acá por la gravedad de su causa o porque circunstancialmente vinieron para acá, porque hay veces que las derivaciones son así: hay lugar acá entonces lo mandan para acá y acá uno se da cuenta que al chico a veces no conoce todas las palabras carcelario asi que ni siquiera entiende lo que le dicen.

Hay ciertas normas que se imponen entre los chicos que son difíciles de sobrellevar para un chico que ingresa porque son complicadas de entender. Estuve en el instituto trabajando hasta el año 2008 y después volví en el 2011 y un día estaba en el pabellón izquierdo y veía que después del almuerzo los chicos se decían “provecho” uno por uno a cada chico y cuando terminaba uno el otro le decía a cada uno “provecho” a cada chico y así estaban una hora. Entonces entro a la habitación de un chico y veo que tiene en el marco de la puerta anotados los nombres de todos los chicos entonces se para en la puerta y empieza a leer: “provecho fulano, provecho mengano”. Entonces en un momento lo empezamos a trabajar con los chicos el tema de qué representa tener que decir “provecho” a cada uno, que era visto como una actitud de respeto, es más, si alguien no lo decía o no decía gracias era visto como una falta de respeto y podían llegar a agarrarse a trompadas, pero a demás lo que significaba para un chico que ingresa tener que aprenderse en una primera comida 15 nombres de chicos que nunca les vio la cara todavía. Esas cuestiones que son muy infantiles terminan derivando en un código de violencia en el cual un chico, sobre todo cuando ingresa, está preso de algo que es muy difícil de sobrellevar. Entonces hay chicos que por ahí  uno los ve que están bien asimilados y armados frente a la convivencia y después están tres días llorando por esa situación.

Yo me imagino que cuando uno está preso en un lugar le debe tener miedo al guardiacárcel, no? no al compañero, digamos, y eso se trabaja mucho. Cuando un chico ingresa acá sus compañeros deben ser los otros chicos, no que tenga que buscar de compañeros a los asistentes de minoridad. A veces esas cuestiones que empiezan como un juego terminan marcando como un código de violencia. También hay periodos donde hay muchas dificultades con el tema del robo de las zapatillas,  quitarles pertenencias, que asusten a chicos con que van a hacerles algo durante el horario de visitas delante de su familia, que le van a patear la mesa en la visita, cosas así hay periodos en los que ocurren. Ahora es un periodo en el que un sector del instituto ocurre cotidianamente tener que trabajar sobre alguna cuestión de ese tipo.

¿Eso lo trabajan con los asistentes?

Se trabaja desde las 4 áreas. Cada uno desde su lugar de intervención lo trabaja. A veces se trabaja con determinados textos que si bien no se refieren directamente son interesante para que los chicos se ubiquen en determinados roles a partir de un cuento. Por ejemplo hay un cuento de Rodolfo Walsh que se llama “Otro día de justicia” que habla de una situación en una escuela donde están internados, donde hay un preceptor que tiene como grupo de alumnos que le sirven como grupo de choque y hay toda una recreación de una fantasía respecto de que en algún momento va a venir alguien a liquidar a ese preceptor y todo el cuento gira alrededor de situaciones de hostigamientos. Entonces a veces, cada tanto, porque si uno lo usa siempre al cuento lo termina quemando frente a todos los chicos, yo utilizo ese cuento para que ellos se ubiquen en los roles que va marcando el cuento para ver cuales ellos serían, si en el del preceptor, si en el del hostigado, en el que es la fuerza de choque del preceptor, en el que está esperando que alguien lo venga a salvar de esa situación.  Esa es una forma de trabajar. Hay otra que tiene que ver con la cuestión disciplinaria claramente porque de hecho quitarles las pertenencias a otros es además una falta disciplinaria, y hay veces que la intervención es brusca y es obligar a alguien que devuelva lo que quitó. La semana pasada un chico tenia las zapatillas de otro, era claro en el registro de la ropa de cada uno que esas zapatillas eran cambiadas entonces el chico devolvió las zapatillas del otro. Son distintos rangos de intervención. Lo que no se acepta de ninguna manera es que la institución favorezca ese tipo de regulación, que es una alternativa que se utiliza muchas veces en las instituciones de privación de la libertad. Hasta este punto son las reglas del instituto a las otras reglas las ponen los detenidos y se manejan entre ellos. O sea, eso acá no se acepta y a veces a los chicos no les gusta que se metan en eso que ellos piensan que es su terreno, digamos. Y tampoco se acepta que la institución utilice esos problemas para regular algo de las normas, o sea que la institución participe de arreglos o de crear ellos de forma paralelo un sistema de normas por fuera de la norma institucional, que algo muy propio de las instituciones de privación de libertad.

¿Quién regula a los asistentes de minoridad?

A los chicos los regulan las normas. Las normas son para todos: para los chicos y para los asistentes de minoridad, para la dirección, para el equipo técnico, todos son regidos por esas mismas normas.

¿Alguien controla cómo se llevan las normas acá adentro?

Hay una regulación que es la propia interna. Si hay alguien designado para jefe de guardia se supone también está para controlar su funcionamiento normativo en su área, el director de todo el instituto, y después hay distintos mecanismos de supervisión que tienen que ver con que venga alguien de la dirección de control de gestión de la secretaria o del equipo técnico de la dirección de institutos penales o el personal judicial que viene a hacer mensualmente una visita de control. Igualmente hay toda una cuestión que tiene que ver con la trama cotidiana de las relaciones, que son los mecanismos que solo pueden ser controlados por alguien de la institución porque es difícil entenderlo desde afuera. Cuando uno viene a trabajar acá te cuesta un par de meses entender porque las cosas funcionan de esa forma, quien es quien, como se establecen las relaciones, como se pone la disciplina, de qué forma se trabaja con las normas. No es sencillo porque hay toda una trama de relaciones que es compleja en la institución de privación de libertad, entre el personal, los detenidos, lo de cada área, pero hay una cuestión en cuanto a las normas que existen y como se aplican que si se controlan desde otras instancias de fuera del instituto, por ejemplo la legalidad del sistema disciplinario se controla  a partir de que los informes respondan a lo que se solicite, que tenga todas las imputaciones bien realizadas, que esté firmado, que esté hecho el descargo, que se haga la sanción de forma correcta, que haya sido notificada la sanción. Todo eso forma parte de un ámbito de control. Después la cuestión de todo el sistema arbitrario de imposición de normas no escritas eso es otra cuestión que a veces no tiene que ver con el control formal sino de un análisis casi etnográfico de cómo funciona un instituto.

¿Cuáles son las funciones de los asistentes de menoridad?

El asistente va a decir que él tiene que asistir a todo lo que necesite un chico, que se le tiene que alcanzar las cosas que precise, que no tiene posibilidad de tenerlas a mano, servirle la comida, traerlo a la escuela, llevarlo de la escuela al pabellón, conducirlo a las actividades del instituto, controlar que no infrinja ninguna norma, hacerle los informes disciplinarios. Después hay asistentes que pueden asignarles a su rol también una cuestión educativa informal que tiene que ver con escuchar a los chicos, aconsejarlos, estar atentos a ver cuáles sus los problemas, la cuestión de controlar su ánimo diario. Hay una función que siempre va a estar restringida a lo que es la custodia, la vigilancia y otra cuestión que va a estar referida a la educación respecto de un educador no formal. Hay asistentes que cumple únicamente a la cuestión de vigilancia y de que el chico le diga necesito un jabón, le llevo un jabón, le llevan la comida y nada más y hay otros asistentes que conocen la problemática del chico, como está compuesta su familia, que problemas tienen.

Se trata de que cuando la gente ingresa a trabajar acá se le explica que la función del asistente de minoridad son esas dos cosas. La tradición del asistente de minoridad de acá es una traición muy custodial, si bien no hay mucha gente que provenga de la época más vieja de este instituto. Este instituto se reabrió en el 96` con una estructura netamente penitenciaria que duró muy poco, duró poco más de un año, pero dejó una impronta histórica que a veces todo lo que sucede en el instituto a veces conduce a esa época que no existe desde hace años pero se sigue pensando que el Almafuerte es eso, es el engome, el encierro 24 hs por día, la violencia, el maltrato, cuando en realidad  son cosas que ocurrieron en un breve lapso. Sin embargo hay cuestiones culturales en relación con los asistentes que han dejado una impronta que es muy difícil de borrar, entonces hay algunos asistentes que manejan como una cuestión de orgullo donde se mantiene esa cuestión donde se mantiene una distancia con los chicos, las relaciones así. El trato es distante y hay pocos asistentes que provienen de esa época pero hay mucho de esa cultura todavía.

¿Quiénes pueden ser asistentes?

Cualquiera. Se exige que tengan titulo secundario y que sean mayores de 25 años y que no tengan antecedentes penales. Hay épocas donde se hizo una selección más o menos organizada de gente a partir de una inscripción previa. Siempre la convocatoria se va a restringir a gente que es familiar o de alguna forma conoce a alguien que trabaje en el instituto y de esa forma se entera que hay una convocatoria. No hay convocatoria pública a convocar a determinado sector. Por ejemplo podría ser convocar a técnicos en minoridad y familia o estudiante de alguna carrera de ciencias sociales, no. La gente va construyendo su vocación a la par que va trabajando. En general hay poca gente que ingresa por vocación a ser asistente de minoridad en un instituto así. Y hay veces que ha ingresado un grupo grande de personas en el 2004, un grupo grande son 20 asistentes, que fueron más o menos seleccionados, bien seleccionados, hubo distintas instancias de evaluación y creo que esa fue la última vez que se seleccionó seriamente un grupo porque las últimas veces, además de que han ingresado muy poca gente nueva, los ingresos son porque son familiares o amigos de alguien que ya trabaja en un instituto. Hay veces que la formación de ellos tiene más que ver con lo que van recogiendo de las cuestiones cotidianas que van recogiendo del instituto que a veces tiene que ver con esa cuestión tradicional de repetir determinadas frases Por ejemplo “no hay que juntar a los chicos de diferentes pabellones porque te arman un motín entre todos” , es parte de la formación que recibe un asistente, más que una cuestión más formal o académica que cual es la función que se espera de un asistente de minoridad, cómo funciona un sistema carcelario, que rol va a cumplir ellos dentro de ese sistema, como se relacionan dentro de de ese sistema, qué rol van a tomar. Eso en general no forma parte de la capacitación.

Antes de que ingresen no hay capacitación, capaz hay alguna charla informal con la persona que lo evalúa o que formalmente lo evalúa y después una persona ingresa a trabajar. Normalmente no ingresa a trabajar directamente en el régimen normal sino que está unos días haciendo una pasantía. Durante ese periodo alguien lo acompaña y le explica algunas cosas pero lo que pesa más es la cuestión de lo que aprende respecto a sus compañeros de trabajo, a diario que han recibido esa misma capacitación, pobre capacitación, entonces el resultado es que esa persona se forma trabajando muchas veces en base a esas cuestiones.

¿No se plantean capacitaciones a los asistentes?

Sí, de hecho ahora se está haciendo una en el instituto  que no ha tenido mucha repercusión en el sector de los asistentes. Participó el equipo técnico, los docentes, la dirección y algunos pocos asistentes de minoridad. Se trataba de trabajar más en la cuestión de reflexionar respecto a los conflictos institucionales, a la forma de abordar las relación entre las áreas, en como eso repercute en el abordaje de los chicos.

A la capacitación la organiza un organismo de derechos humanos externo y hay como cierta expectativa de organizar una capacitación de forma distinta a lo que es normalmente que es que viene alguien y explica que cambiaron las leyes, que el nuevo paradigma, que un montón de cosas que ya cansa escucharlo o que le explique cómo es el régimen penal juvenil que por ahí es algo que lo saben de hablar cotidianamente con los chicos y trabajar una cuestión que esté más cercana a las problemáticas laborales. Pero bueno, la capacitación esa ha tenido un encuentro  y  está en una etapa incipiente pero es un déficit importante la cuestión de la formación del personal, de todos los institutos. Y tampoco hay una cuestión como de cuál es el perfil de asistente de minoridad que precisa un instituto, qué condiciones debería tener una persona para ingresa como asistente de minoridad, porque uno puede escuchar a otros directores que dicen “para mí una persona que trabaja de asistente tiene que compartir los códigos  de la calle porque es la única manera de entender a los pibes”  y bueno, a mi no me parece un criterio pero a otro si asi que las selecciones son respecto al criterio de quien elige. Puede haber épocas en que digan bueno, dame 4  nombres que vamos a nombrar 4 asistentes en tu instituto, porque el lenguaje muchas veces es así entonces el director elige 4 personas conocidas de él o de alguien de su confianza para que ingrese a un instituto y por ahí ingresan con distintos criterios. El tema de darle cierto criterio profesional al asistente es un déficit pero muy notorio del Estado que además limita las posibilidades institucionales. Creo que en los institutos cerrados el límite más claro es el tema de la capacitación del personal y de la calidad profesional. Otro es la cultura institucional y otro el ámbito edilicio. Creo que son los 3 cosas más importantes de estas instituciones que hacen que uno diga “con esta configuración institucional uno pueden cumplir los objetivos hasta este punto, o sea desde otro punto uno tiene que pensar otra configuración institucional, no en esta, lo que es un problema que claramente tiene este instituto, o sea básicamente es difícil proponer que el instituto no tenga una cultura carcelaria porque todo lo del instituto remite a la cárcel, el edificio, la cultura del trabajo de un sector de los asistentes de minoridad.

¿Qué cosas le faltan al instituto?

Al instituto le falta el uso de los espacios libres, es una carencia de años del instituto, durante muchos años la respuesta era de estas cuestiones que se van repitiendo tradicionalmente, entonces decían: “porque es de máxima seguridad”, entonces esa respuesta respondía a un montón de preguntas, entonces decía: “¿Por qué los chicos no salen al patio?”, “porque es de máxima seguridad”. En una época se empezó a utilizar el patio, de hecho en los últimos 10 años el parque siempre se utiliza por más que siempre este reflejado como que no, que los chicos no salen al patio, siempre se utiliza, lo que no se logra es que el uso del parque sea general para todos los chicos y que por otra parte sea para actividades diarias, rutinarias, es decir que los chicos salgan tal día en tal horario y los chicos de tal grupo salen tal día y en tal horario, eso nuca ocurre acá, el uso del parque es así un uso voluntarioso, por ahí es diario pero es “¿che sacamos los pibes al patio?” “bueno dale” o “no, hoy no los saco por qué no hay gente”, como que depende de muchas cosas, a nadie se le ocurriría decir “¿sacamos a los chicos a la escuela hoy?”, no, si saben que en tal horario los chicos están ahí. Eso respecto al parque nunca se logro acá.

¿Quién decide?

Es una cuestión que compete a toda la institución, incluso a las autoridades fuera de la institución, por que se han utilizado un montón de estrategias respecto de inventar actividades, formas de quienes van a salir, como se van a llevar a determinado sector del parque y nunca eso tuvo un efecto que tenga que ver con que esa actividad sea sistemática. Ese reclamo a formado parte de los dos habeas corpus, pero tampoco es la posición judicial que sea lo que más se controla, o sea si se controlara eso nunca se deberían haber levantado los habeas corpus, por eso no se cumple que los chicos salgan, salen todos los días al aire libre a un patio que esta adelante pero no se usa el parque, en el uso del parque nadie puede decir que haya una querella judicial constante, seguida y seria respecto a que se implemente definitivamente la actividad al aire libre. Por ahí se empieza a hacer una determinada actividad y salen todos los días al parque, de hecho el año pasado durante poco más de un mes salían todos los días a jugar al futbol al parque, después se empieza a hacer esporádico y después no salen más, o salen una vez por semana, o dos veces por semana y hay semanas que no salen. El uso del espacio de esta institución es parte también de esa concepción de máxima seguridad pero es algo que nunca se pudo superar.

Después hay una carencia que tiene que ver con esto de los asistentes de minoridad, la cantidad y la forma en la que atienden su rol. Se avanzo mucho en la cuestión del criterio en el trabajo profesional, o sea cual es la función de un psicólogo, hasta donde está el límite de la práctica clínica en un instituto, de qué forma se diferencia la función de un psicólogo de la de un trabajador social. Se avanzo mucho en el tema de la organización escolar, también de qué forma se entiende la noción de seguridad de la institución y como se marcan los limites de las actividades en relación a la seguridad.

¿De qué forma fue cambiando la concepción de esta idea de “seguridad”?

Digamos hubo una cuestión que tiene que ver con algunas cuestiones culturales en relación a que es lo que se puede hacer y qué es lo que no se puede hacer, relacionado siempre con un criterio de seguridad que es como una muletilla, así como se dice “no se puede por que es de máxima seguridad” también se dice “no se puede por seguridad”. En una época vos decías en primer año de la secundaria va a haber 8 chicos y decían “no, no se puede por seguridad”, bueno en esas cosas se ha avanzado mucho, hoy hay actividades y hay aulas en la que hay 8 chicos dando clases. Hay una cuestión que tiene que ver también con la seguridad donde hay avances y retrocesos que tienen que ver con la forma en que se ubican los asistentes de minoridad en su función cotidiana, o sea ahora hay una tendencia de retrocesos que es que los asistentes se ubican en la pecera del pabellón, que es como una preceptoria desde donde ven el pabellón; bueno, esa es una tradición acá que durante un tiempo se había eliminado, la pecera estaba abierta y los maestros estaban afuera, en una época incluso adentro del comedor o participando mas en las actividades de los chicos y se ocupaban los espacios de una forma mas dinámica con la posición de los asistentes aun respondiendo a una cuestión de vigilancia y de custodia. En ese criterio de seguridad hay veces que los asistentes defienden el derecho de estar dentro de las peceras, sin embargo antes estaban más referido a que les daba seguridad física por el tema de que estaban adentro de un lugar seguro por si había una agresión, ahora ya es más por comodidad o por vagancia digamos.

Se avanzo mucho en la cuestión de trabajar más con el tema del miedo, de esta cuestión de una frase de que los chicos esta 24 horas pensando cómo hacer una faca, una frase que se repetía mucho antes, es una frase que no se escucha mas, por lo menos no tanto como antes y que a veces la forma de trabajo de los asistentes respondía a esa frase; entonces había un montón de normas de seguridad para que no ocurra algo que en realidad a ningún pibe se le ocurría, o sea si conseguía una faca la tenia pero tampoco es que estaba las 24 horas pensando en eso, las cuestiones medio triviales fueron cambiando. Es una cuestión donde hay avances, se avanza en determinado punto y a veces se retrocede, tiene que ver mucho con el hecho de que en determinado momento ocurre un incidente entonces eso implica un retroceso, si mañana aparece un chico y lastima a un asistente con una faca entonces eso produce un retroceso en esa cuestión de no trabajar por el miedo a que haya una faca. Hay cosas, por ejemplo hace unos años si hubiéramos hecho esto de sacar los bancos de cemento y un chico le hubiera dado un sillazo a otro eso hubiera implicado que hubiera venido alguien y hubiera hecho los bancos de cemento de nuevo. Sin embargo hoy lo que se ha avanzado respecto a eso hace que se hayan sacado los bancos, que un chico le dé un sillazo a otro y no haya venido nadie a poner los bancos de nuevo, hubo gente que dijo “viste sacaron los bancos y le pegaron un sillazo, yo te dije que eso iba a pasar, esto es de máxima seguridad” pero a nadie se le ocurrió venir y decir vamos a hacer los bancos de cemento de nuevo.

¿Cómo es el procedimiento desde que el chico entra, cuánto tiempo tienen que estar acá?

Y depende de su situación judicial básicamente, acá ingresan normalmente chicos provenientes de otros institutos, es raro que ingrese un chico que fue detenido y venga acá directamente, antes pasan por lo que se llaman centros de recepción. En este instituto en particular por lo general ingresan chicos que por tener una causas mediáticas o de fuerte repercusión pública ingresan directamente acá, pasen por un centro de recepción y una vez que le dictan la prisión preventiva venga acá, eso ocurre a los 5 días de estar detenido, o sea están 5 días en calidad de detenidos y la justicia tiene que dictarle la prisión preventiva o darle otra medida cautelar o dejarlo en libertad. Sino, ingresan chicos que han pasado un tiempo en un centro de recepción o en otro instituto o ha pasado mucho tiempo en otro lugar, lo condenan y lo mandan para acá, o provoco algún incidente y lo mandan para acá, esas son en general las condiciones en las cuales ingresa un chico acá.

¿Para salir tienen que tener una determinada edad?

Estaba fijado antes los 21 años, cuando estaba en los 21 años la mayoría de edad civil, en general aquí tradicionalmente sigue considerándose los 21 años como límite, pero tampoco hay una posición común en eso, ni de parte de los jueces ni de parte de de las autoridades de la Secretaria de la Niñez ni de parte de los que trabajamos en este instituto, o sea hay mucha gente que defiende que un chico al cumplir los 18 años y está condenado debe ser derivado a una unidad penitenciaria o a un instituto que está en La Matanza que es de gestión conjunta entre la Secretaria de Niñez y el Servicio Penitenciario, que es para jóvenes adultos, o sea para la mayoría de edad de 18 años; y hay otra gente que defiende que un chico cumpla en todo lo posible toda su condena dentro de una institución del sistema penal juvenil. Entonces hay veces que hay chicos que han cumplido 21 años y permanecen en un instituto, en este instituto particularmente siempre más de la mitad tienen más de 18 años o 18 años cumplidos, no hay un criterio legal definido y tampoco hay criterios institucionales definidos. Yo en particular creo que el sistema de responsabilidad penal juvenil debe tender a que cuando un chico ingresa con una medida judicial en el sistema juvenil, lo debe terminar en un sistema juvenil dentro de lo posible. También lo que ocurre es que en determinados departamentos judiciales los rangos de condena que se imponen son tan altas que es difícil de cumplir, o sea cuando un chico de 17 años que cometió un delito le aplican 15 años de condena, es difícil prever la permanencia de ese chico en un instituto de menores cuando en el mejor de los casos va a cumplir 7 años de condena y ya va a tener 25 años. Yo creo que el sistema debería configurarse para que sea así, o sea por un lado debería considerarse poner un tope a las condenas que se le aplican a los menores de edad, que eso es parte de una deuda legislativa, o sea que haya un código juvenil que no sea igual al código penal, que las condenas sean razonables, es decir que las condenas máximas vayan entre los 5 y los 7 años como ocurre en muchos países, lo cual da un margen para pensar que ningún chico menor de edad va a tener una condena que supere en su cumplimiento los 25 años de edad. Entonces yo creo que el sistema penal juvenil podría configurarse de forma de abarcar esa franja de edad entre los 16 y los 25 años con instituciones diferenciadas por edades y por la condición procesal y que ningún chico sea derivado por un delito cometido en menor de edad a la cárcel, salvo que lo pida o cometa un hecho de violencia que amerite un delito de mayor de edad. En general hay veces que se ha actuado con ese criterio, de hecho acá había un chico que tenía 23 años y seguía en el instituto, cumplía su condena a los 24 años y medio y el chico aceptaba claramente las normas que regían este sistema, pero depende a veces de un acuerdo informal muy dentro del instituto. Entonces la franja de edades acá en general ahora está entre los 16 y los 20 años, hay chicos de 16 y chicos de 20, hasta ayer había un chico de 21 años y medio que salió con una prisión domiciliaria. Ingresan por haber provocado un incidente en otra institución o por que ha habido alguna modificación en su situación procesal que se piensa que debe cumplir la medida en una institución de mayor seguridad o por que tiene una causa de repercusión pública y se supone que acá está protegido de la posibilidad de fugarse.

¿Para usted qué importancia tiene la revista “seguir soñando”?

La revista ha sido un medio de comunicación propio del instituto, creo que a esta altura tiene varias importancias, una de las importancias de la revista es que recoge todo un proceso histórico del instituto que en general es negado desde el ámbito judicial y negado a veces desde los propios trabajadores del instituto y del sistema penal juvenil, y me parece importante por que la revista muchas veces o el trabajo que se hace alrededor de la revista recoge algunas cosas que tiene que ver, o sea que por ahí está mal aplicarlas como una cuestión vanidosa de los que participamos de otra época del instituto, pero si me parece importante recuperar que de esas etapas del instituto participaron chicos para los cuales eso fue importante, o sea hay chicos que han estado hace 10 años en el instituto, que la revista ya existía o existía todo lo que empezó a rodear a la revista que no deja de ser parte de las actividades comunitarias del instituto, todo lo que está alrededor de la revista mas allá de la misma. Bueno hay muchos chicos que todo eso les ha sido importante incluso en su vida futura, digamos lo que hace 10 años era el futuro hoy es el presente, y en ese presente ellos recuerdan con importancia eso que les paso respecto a la revista, entonces eso me parece que tiene una importancia fundamental, que por ejemplo uno pueda ver en la página de internet los números de la revista del año 2001, 2002, 2003, ver lo que escribían otros chicos, lo que se escribía sobre el instituto en ese momento o lo que esas páginas reflejan respecto de cómo iban modificándose ciertas prácticas institucionales en esa época. Me parece importante también que lo recuperen los chicos que hoy están en el instituto por que también les sirve para que ellos piensen que este instituto puede ser mejor, recuperando algunas cosas que antes existían aun siendo mucho peor el instituto y comparar el bienestar que hay ahora en el instituto respecto a lo que había hace 5, 6 o 10 años, pero hace 10 años había cosas valiosas que se fueron dejando de lado, por ejemplo los campeonatos de futbol, una actividad que reunía un montón de condiciones también comunitarias que hoy no se hacen hace tiempo, bueno a veces cuando uno le dice a un funcionario o a un juez o a un chico que en el gimnasio del Almafuerte se juntaban 30 chicos de distintos institutos a jugar al futbol miran como diciendo “eso es un chamuyo” y digamos uno lo ve reflejado en las páginas de esa revista, el valor que tiene ese registro me parece importantísimo.

¿Y para el afuera?

Para el afuera también, para el afuera hay un valor que tiene que ver con que un chico sienta que alguien de afuera lo lee, a veces es discutible como la gente de afuera toma eso, o sea pensar que la única forma que tiene un chico de ser escuchado es a traves de eso, o a veces los chicos escriben para que el que lo lee de afuera tenga pena de él o lo ponga como víctima, eso también se ha trabajado mucho en distintas etapas del taller de comunicación social, o sea para quien escribe uno, que es lo que quiere que el otro escuche, que es lo que un chico le pregunta a alguien que viene de afuera, se trabajaba mucho cuando venia mucha gente de afuera muy reconocida y los chicos le preguntaba qué piensa usted de nosotros, como si fuera lo único importante, o sea venia China Zorrilla y le decía “¿Qué piensa usted de nosotros?” y la gente que va a decir, “y pobre, la vida que han tenido”, entonces se sienten satisfechos con eso y en realidad en una época lo que se trataba era de que cada chico le pudiera decir a China Zorrilla que piensan de ella, que les gustaría saber de ella, o sea poner el protagonismo en otro lado que en el hecho de sentirse reconocido como pibe chorro y que la gente que venga de afuera diga qué piensa de los pibes chorros. Hay veces que la cuestión comunitaria que gira alrededor de la revista ha hecho que la revista sea mucho más que lo que uno lee, antes se presentaba la revista 3 veces por año y se hacia un evento y venia un montón de gente, a veces venia gente que no se sabía quién era por que se replicaban invitaciones, entonces el evento de la presentación de la revista ya era mucho más importante que la revista misma, por que a esos eventos venia gente de la dirección de educación entonces así se enteraban cabalmente que acá no había secundario y que el instituto reclamaba escuela secundaria que no había y a partir de ese momento se creó el secundario, se hizo firme la gestión para crearlo; o un chico se conectaba vía mail con una chica y en una presentación la chica sin avisar venia entonces lo que había sido una vía por mail de dos personas que no se conocían se transformaba en una relación, o venían los defensores y veían a los chicos en un ámbito que no era el normal donde ellos vienen y entrevistan a un chico y este les dice “sáquenme de acá por que estoy todo el día encerrado en la celda” y después los defensores veían otro ámbito donde la participación de un chico en la vida institucional es otra. Todo lo que se generaba a partir del evento de la presentación de la revista le daba un marco que ya trascendía lo que se escribía ahí.

Después en una época también hubo toda una serie de actividades comunitarias extra institucionales que se originaban a partir de la participación en la revista de organizaciones que se acercaban al instituto a partir de ser suscriptores o de haber estado en alguna presentación y los invitaban a los chicos a participar de actividades fuera del instituto; y después la revista tiene un valor en el sentido de cómo los chicos van progresando en cuestiones referidas a la institución, es normal que cuando un chico ingresa lo que escriba en la revista es lo mismo que escriben los demás chicos que es el verso tradicional, reclamar la presencia de la mama o hablar en contra de la policía o decir que están solos y tristes en esa celda oscura, y hay veces que es interesante como van progresando acerca de que pueden escribir, de cómo escriben y cuáles son los temas que les interesan, como van progresando en determinados debates, hay veces que se ha debatido en las páginas de la revista entre la dirección y algún chico y es interesante.

Cuando surgió la revista la primera idea que hubo incluso antes de que venga Marcelo a trabajar acá, lo que se quería hacer era una especie de diario de la vida cotidiana de la institución contada por los pibes, después fue desarrollándose en otro proyecto, pero siempre la revista también conservó alguna cuestión del relato cotidiano de un pibe acerca del instituto; en otra época no había control respecto de lo que se escribía, y ahora de hecho hay una cuestión así de que no se puede hablar mal de determinadas cosas, no por parte del instituto sino por parte de la gente a la que uno tiene que recurrir para imprimir la revista, en una época el reflejo de lo que los chicos escribían al no tener un control era muy interesante respecto a la discusión sobre cómo se vivía en la institución. Yo creo que si la revista logra tener una continuidad y se recupera cómo era el trabajo y el proceso en los talleres, la participación de los chicos y de alguna gente del personal en la confección, creo que es interesante que serecupere esa cuestión de que es un medio de comunicación, y que no es un medio típicamente institucional pero guarda las características del relato de lo que sucede en la institución desde la perspectiva de los chicos y a veces confrontada con la perspectiva de alguien del personal y hace que todo eso se vea reflejado libremente en una revista. En una época por ejemplo, hubo una persona que trabajó en una gestión anterior de la secretaria que estuvo poco tiempo y vino a dos presentaciones de la revista, que veía que toda la gente que venía a la presentación  era de un mismo grupo, del grupo que participa del foro de los derechos de la niñez o que tiene que ver con los derechos de los niños, entonces esta persona que estaba ligada a los foros de seguridad decía “esta revista hay que presentarla en los foros de seguridad” para ver también, digamos, como va cambiando su discurso respecto que la culpa de todo la tienen los menores, que hay que bajar la edad de imputabilidad, de ver como mutan algunas cuestiones de los chicos en relación a las instituciones y a la ley en base a lo que van escribiendo en una revista, que es un proyecto que también le da valor a la revista, que sea leído por gente que normalmente dice “a este hay que pegarle un tiro en la cabeza”, ese creo que es otro valor porque lo que siempre caracterizo a la revista “seguir soñando” de otras revistas, es que nunca se propuso ni hablar bien del instituto, ni hablar bien de determinadas gestiones y hacer propaganda, ni quedar bien con la sociedad, era simplemente reflejar libremente ciertas cuestiones de la institución, de los chicos que están en la institución y del recorrido cultural y educativo que esta hace, ese creo que es el principal valor perdido que hay que recuperar, aunque sea molesto, hay gente que le molesta leer los números viejos de la revista, hubo una vez que debe haber sido la única que se discutió en el ámbito de la dirección y los docentes respecto a algo que se escribía en la revista respecto a porqué se reflejaba que había cierto bienestar si el instituto vivía de un motín tras otro, y esa discusión estaba planteada desde la dirección del instituto, me acuerdo la nota se llamaba “en este instituto nunca pasa nada”; uno leía la revista y no estaba reflejado que el instituto vivía una situación calamitosa, había un nivel de violencia institucional inusitado, problemas convivenciales, situaciones de violencia extrema y todo eso generó una discusión con los docentes, con los chicos, con la dirección, en relación a por que la revista no podía reflejar eso y por qué lo tenía que reflejar la dirección y no lo podían reflejar los chicos, bueno esas cuestiones yo creo que le han dado un valor a la revista, ha sido un ámbito de discusión, ha sido un ámbito de participación, de que los chicos aprendan ciertos mecanismos de negociación entre ellos, lo que se publica y que no, una cuestión de igualdad que todos podían escribir, que se debían aceptar los escritos de todos, además de que ha sido el proyecto más perdurable de comunicación que ha habido en cualquier institución, o sea proyectos de comunicación ha habido varios, incluso de más trascendencia pública que este, pero no ha perdurado en el tiempo por que se han agotado en esta cuestiones de que en algún momento caen dentro de estas cuestiones carcelarias de la comunicación y se agotan, o sea cuánto puede durar alguien hablando de que está preso lastimosamente. La revista ha trascendido eso, si bien siempre hay una impronta que tiene que ver con que para un chico el relato de su vida institucional es ese, yo creo que ha perdurado por que ha sido más un medio de comunicación que ha tratado de alejarse de esa práctica carcelaria tradicional.

¿Cuáles son los canales que se utilizan para comunicarse en la institución?

Hay medios de comunicación formal que por lo general son a través de carteleras, hay una cuestión de comunicación informal cotidiana que es a través de las vías jerárquicas que por ahí es mucho más importante que la otra. En relación a los chicos hay casi la misma digamos, a veces hay cuestiones que se comunican igualitariamente a través de una cuestión escrita por cada uno de los chicos, incluso a veces bajo constancia de que se le entrego determinada comunicación, eso tiene que ver por ejemplo con el tema del régimen disciplinario, una modificación del régimen de vida o alguna posición que toma la dirección frente a algún incidente en particular. Después hay todo un mecanismo de comunicación informal que tiene que ver con las reuniones grupales, entrevistas individuales. En cuanto a la comunicación con el exterior hay un déficit en cuanto a la posibilidades de los chicos de utilizar Internet, que es algo en alguna forma inentendible que todavía el Estado no entiende que es necesario, o sea el trámite para que haya internet en las computadoras escolares siempre encuentra un limite burocrático, ahora hay internet en la parte administrativa del instituto pero no se logra que haya internet en el sector escolar. Acá hay chicos que tienen facebook por que los traen de otros institutos, y algunos de forma informal van a la secretaria a utilizarlo.

¿Cuál es el motivo por el cual ellos no pueden contactarse por internet?

No hay, ellos podrían tener facebook y contactarse, si me preguntas a mí sí, ahora si salís al pasillo te van a decir que no, el resto probablemente. Te van a decir que si el chico chatea le puede pedir a alguien que le traiga droga o que lo venga a rescatar. Es difícil a esta altura concebir la educación sin internet, internet es una cuestión de uso escolar utilizado desde la escuela primaria, además de ser un vínculo de comunicación con el exterior, para todo digamos. Yo creo que hay cosas que se manejan con un prejuicio que se cae solo, o sea yo cuando estudiaba en la primaria estudiaba con el manual del alumno bonaerense, pero qué diferencia hay de estudiar con este manual como único, con un chico que estudie de la enciclopedia wikipedia, de hecho internet te da más posibilidades para estudiar que el hecho de estudiar del manual del alumno bonaerense, o sea tenés acceso a mas información con internet, aun si vos te restringían el uso de wikipedia, esta es una buena enciclopedia, entonces eso me parece un prejuicio así con el hecho de que hay que usar los libros. Después hay en el uso cotidiano de internet chicos que uno les habla del internet y no saben que es, chicos que no saben lo que es un facebook, entonces ahí es donde uno se encuentra con una limitación, o sea una persona que hoy, más un chico, que no tiene acceso a internet y ni siquiera lo sabe manejar y a veces no conoce cuáles son sus posibilidades o ni siquiera que es, esos chicos están en peores condiciones de desarrollo que otros chicos y el Estado entiende eso para los chicos de las escuelas comunes, de hecho les provee computadoras, pero en las cárceles no hay acceso a internet libre y en los institutos tampoco, porque de hecho los chicos que tiene facebook en otros institutos van a él en los talleres de informática, o sea en el sector de recreación no hay una computadora con internet que sería algo que estaría bien, que así como los chicos miran televisión, puedan ir a internet y leer el diario, o se podría también plantear el tema de la restricción del acceso a paginas pornográficas como ocurre también en cualquier ciber y listo, por que eso seguramente va a ser un planteo. Pero sin embargo en una época el Estado no proveía de internet ni a los institutos ni a los establecimientos carcelarios, estaba prohibido, y recién hace un año, año y medio se proveyó de internet para los sectores administrativos.

 

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